Cómo crear una tienda online:
Guía completa en 10 pasos
Aprende a crear tu tienda online desde cero. En esta guía descubrirás cómo poner en marcha un ecommerce desde la idea hasta el lanzamiento de tu web.
Poner en marcha un proyecto de ecommerce puede resultar abrumador. Pero ¡no es tan complicado! Con las herramientas adecuadas y un poco práctica, estarás obteniendo tus primeros ingresos en muy poco tiempo. En esta guía detallada descubrirás cómo crear una tienda online desde la idea del negocio hasta elegir una plataforma de venta y hacer marketing para darla a conocer. En tan solo 10 pasos lo tendrás todo listo para empezar a ganar dinero con tu negocio de ecommerce.
1. Encuentra una idea de negocio y elige tus productos
Uno de los grandes retos de emprender es encontrar una idea de negocio rentable. Hoy en día puedes vender todo tipo de productos, pero dar con aquellos que pueden proporcionarte más beneficios requiere de tiempo y de investigación.
- Piensa en deportes y aficiones y en qué necesitan sus seguidores (p. ej., palos de golf, calcetines especiales para practicar aquagym, pinzas de modelismo...).
- Plantéate cuáles son tus propias aficiones, te resultará más estimulante si trabajas un producto que también te guste a ti.
- Busca soluciones a inconvenientes y problemas del día a día (p. ej., dispositivos domóticos para el hogar, limpiadores de lentes de gafas, cargadores para dispositivos móviles…).
- Introduce modificaciones en productos ya existentes que mejoren el artículo genérico (p. ej., baterías de duración más larga, cafés de tueste genuino, bolígrafos de tinta especial…).
- Presta atención a las tendencias de ventas en redes sociales y marketplaces.
- Demografía: incluye características como edad, sexo, profesión, formación académica o nivel de ingresos.
- Ubicación: se refiere a la localización geográfica de tus compradores ideales y te servirá para determinar en qué zonas debes ofertar tus servicios.
- Intereses: es una categoría que engloba variables psicográficas como actitudes, personalidades, opiniones y estilos de vida.
- Usabilidad: busca una plataforma que sea fácil de usar, con herramientas intuitivas y visuales que te faciliten la gestión de tu ecommerce sin complicaciones (p. ej., con opciones de arrastrar y soltar elementos).
- Atención al cliente: revisa las reseñas de otros usuarios y comprueba la calidad del servicio de atención al cliente que ofrece la plataforma que te interesa. Antes o después necesitarás de un buen soporte para resolver las dudas y los problemas que te surjan.
- Procesador de pagos: el momento de pago es esencial en la experiencia de cliente. Busca opciones fluidas y con diferentes medios de pago para ponérselo más fácil a tus compradores.
- Hosting y dominio: algunas plataformas de ecommerce como Shopify también ofertan servicios de registro de dominio y alojamiento. Esto añade rapidez y comodidad a la puesta en marcha de tu tienda online.
- Integración con otras plataformas: valora el potencial que te ofrece tu plataforma para trabajar con diferentes servicios de envío y fulfillment, redes sociales, proveedores, etc.
- Proyección de futuro: al elegir una plataforma online, piensa en cuáles serán tus necesidades a medio y largo plazo. Necesitarás una solución que sea capaz de crecer con tu negocio.
La creación de una tienda online también implica realizar algunos trámites burocráticos para garantizar el funcionamiento legal de tu negocio. Antes de entrar en aspectos más creativos (y divertidos) como el diseño de la web o la descripción de los productos, debes poner en orden otras cuestiones relacionadas con el registro de tu negocio. Aunque se trata de un proceso algo tedioso, registrar tu negocio también te ofrece algunas ventajas:
- Cumplirás con la normativa y podrás declarar tus impuestos legalmente sin arriesgarte a posibles sanciones.
- Tendrás acceso a más líneas de financiación, a bonificaciones y a ayudas estatales y autonómicas para emprendedores.
- Podrás contratar otros productos financieros como un plan de pensiones.
- Dependiendo de la forma jurídica que adopte tu negocio, podrás separar tu patrimonio personal del patrimonio de la empresa y afrontar menos riesgos en caso de que las cosas no vayan bien.
¿Cómo crear una tienda online totalmente legal? Tienes dos opciones para operar con tu tienda online: trabajar como autónomo (persona física), dándote de alta en Hacienda y en la Seguridad Social, u operar como empresa (persona jurídica), escogiendo alguno de los tipos de sociedades mercantiles más comunes:
- Sociedad de responsabilidad limitada (SL): los miembros que la componen aportan un determinado capital para su creación (con un mínimo de 1 €), y es con este con el que responden ante posibles deudas de la empresa (no con su patrimonio personal). Una sociedad limitada puede estar compuesta por un único miembro, convirtiéndose entonces en una sociedad limitada unipersonal (SLU).
- Sociedad anónima (SA): es una fórmula jurídica por la que el capital de una empresa se divide en acciones transmisibles entre los inversores (accionistas). Hace falta un capital mínimo inicial de 60.000 € y el proceso de creación y gestión es más lento. Sin embargo, es una opción más eficiente para las grandes empresas que buscan ampliar sus opciones de financiación. También existe la fórmula de la sociedad anónima unipersonal (SAU), compuesta por un único accionista.
- Sociedad colectiva (SC): es una modalidad en la que los socios no solo aportan el capital sino el trabajo y también participan en la gestión directa de la empresa. Suele ser una opción bastante extendida entre las empresas pequeñas y familiares, por el nivel de implicación que existe con el negocio.
Aunque estas son las tres opciones más utilizadas en España, existen otras muchas formas jurídicas con las que constituir tu empresa.
5. Diseña tu marca
¡Enhorabuena! La parte más engorrosa de cómo crear una tienda online ha terminado. Ahora empieza lo verdaderamente estimulante. ¿El primer paso de este proceso creativo? Diseñar una identidad de marca y todos los activos que emplearás posteriormente para promocionarla en los canales de tu negocio.
Fíjate en este ejemplo de Matcha & CO, una tienda Shopify especializada en té matcha y accesorios. Salta a la vista la elección de una paleta de colores en tonos marrones y anaranjados, la tipografía, el tono y el estilo. Todo está en armonía para garantizar la coherencia entre el branding y sus productos.
¿Estás deseando pasar a la acción? ¡Genial! Pero asegúrate de que en tu entusiasmo no pierdes de vista ninguno de estos aspectos clave sobre cómo crear una tienda online con una imagen de marca sólida:
- Valores y misión de la marca.
Todo proyecto comercial tiene un propósito y unos valores. ¿Cuál es la filosofía de tu marca y lo que quieres transmitir con ella? Tu negocio tendrá más posibilidades de éxito si ofreces a tus clientes una propuesta de valor única y cumples con lo prometido. Estos aspectos se tienen que ver reflejados en tu imagen de marca.
- Nombre de tu negocio.
La elección de un nombre para tu tienda online es un paso muy importante. Aparte de ser un elemento que identifique tu proyecto, deberás pensar en algo con gancho y fácil de recordar. ¿No encuentras la inspiración? Prueba gratis el generador de nombres de dominios de Shopify y encuentra un nombre hecho a medida.
- Logo de tu marca.
El nombre de tu negocio y el logo conforman tu tarjeta de presentación. Este activo te identificará en todos los canales en los que tenga presencia tu marca, desde la propia tienda online hasta el packaging de tus productos.
Ten en cuenta el mercado al que te dedicas, tu oferta y los valores de tu marca para diseñar un logo que sea coherente con todo ello. Puedes contratar a un diseñador profesional para crear tu logo o usar un generador de logos como el de Shopify. ¡Es gratis!
Tus clientes no pueden tocar y sentir los productos de tu tienda online en primera persona. Por eso debes utilizar fotografías de producto sugerentes y de calidad que los animen a comprar. Recurrir a un especialista en fotografía promocional o utilizar un equipo fotográfico profesional siempre es una garantía de éxito. Pero si tu presupuesto es muy reducido, no te preocupes: con un poco de práctica puedes hacer fotografías de calidad con tu smartphone.
6. Diseña tu marca.
Llega el momento de unir todas las piezas del puzle: la creación de tu ecommerce. El proceso debe seguir un orden para que todo evolucione de manera coherente. Aquí tienes un esquema para no dejar ningún cabo suelto:
1. Añade los productos a tu tienda online
En cualquier plataforma de ecommerce encontrarás un apartado de «Añadir producto» (o similar). Como su propio nombre indica, este es el espacio desde el que vas a gestionar todo lo relacionado con los productos de tu tienda, desde las imágenes hasta las descripciones, las diferentes variantes de los artículos y sus precios. El proceso de añadir productos a tu tienda online se divide a su vez en diferentes fases:
Redacta los títulos y las descripciones
En primer lugar, escoge un título de producto que identifique claramente lo que es. Este título es lo que verán los clientes cuando naveguen por tu tienda, y lo que les permitirá encontrar en tu catálogo exactamente aquello que buscan.
Emplea títulos breves y concisos. Ya en la descripción del artículo tendrás tiempo de añadir información más detallada como dimensiones, colores o formas de uso. Si el título tiene que estar pensado para atraer al cliente hacia un producto concreto, la descripción tiene que permitirte convencerlo de que lo compre, destacando las particularidades del artículo con información de utilidad.
Estos consejos te ayudarán a redactar descripciones de producto de calidad:
- Recuerda quién es tu buyer persona: debes dirigirte a tus compradores potenciales en el tono más adecuado y comunicándoles la información más relevante para su decisión de compra.
- Anticípate a sus dudas: informa de manera proactiva para que el cliente dé por respondidas preguntas habituales como exactitud de las tallas, información sobre alérgicos o posibilidades de lavar una prenda en la lavadora. Cada tipo de artículo genera sus dudas particulares.
- Ve al grano: los clientes no quieren leer grandes parrafadas. La información que les proporciones debe ser concisa y estar muy bien estructurada para que tus posibles compradores encuentren de un solo vistazo todo lo que necesitan saber. El uso de párrafos breves, enumeraciones, subtítulos y negritas les ayudará a entender mejor el contenido de las descripciones.
- Apela a las emociones: haz que el cliente experimente lo que no puede oler, tocar o probar. La lectura de una buena descripción de producto debe ser una experiencia sensorial que conecte con todas esas emociones y le permita imaginarse cómo es el producto en la vida real.
En este ejemplo de la tienda online de Woow Guau, una marca de ropa y accesorios para mascotas, la descripción de esta prenda comienza con un llamativo «Chaleco de mezclilla, ¡un must básico! Sin palabras» que atrapa la atención del cliente.
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